viernes 16 de julio de 2010

Nighttime Journey Through The Eiglophian Mountains




Ya que el título es "Turismo Épico" (y en post venideros explicaré qué es eso) he decidido poner un toque a este post (y probablemente ocurra con más). La canción está sacada del Juego de Rol online (o MMORPG, sus siglas en inglés) Age of Conan. Las Montañas Eiglofianas son un escenario duro, al menos lo eran cuando yo jugaba, entrabas con un nivel demasiado bajo para enfrentarte a los peligros de dicha región y costaba bastante hacerse un hueco sin la ayuda de un grupo...aunque dependía mucho de la clase de tu personaje, podía ser más fácil o difícil "solear" (jugar en solitario).

Música del escenario de Montañas Eiglofianas:
 
http://www.youtube.com/watch?v=kQxOTMF0NMY

¿Y esto a qué viene? Pues que entre que han creado un grupo en Tuenti para juntar a todos los que hayan estudiado turismo y que convivan en dicha red social, y que en la Comunidad Hosteltur he encontrado un nuevo post de otra recién titulada quejándose de la situación...creo que ha llegado la hora de que haga análisis de mi particular viaje por los sinuosos y difíciles caminos de las Montañas Eiglofianas del Turismo.

La tónica general entre los titulados es la misma: ¿para qué he estudiado esto?¿He perdido el tiempo?¿Me han timado?¡Vaya mierda! Blablabla...

Casi nadie está contento con el resultado que encuentra al acabar la carrera, o incluso durante la misma. Evidentemente, si analizáramos a los chicos de Administración de Empresas, titulaciones de Maestro, Trabajo Social, Medio Ambiente...CIENCIAS DEL DEPORTE (lo llevan mal también los pobres) realmente podríamos generalizar hasta alcanzar a un cómodo 60 0 70% de titulados universitarios que si volvieran atrás, o estudiaban otra cosa (con el consecuente riesgo de acabar en las mismas) o ni siquiera se planteaban pisar la Universidad y se daban con un canto en los dientes con el título de Bachiller.

No voy a entrar en el resto de carreras, primero porque me eternizaría, y segundo porque no me interesan (lo siento).

Así que, centrándonos en Turismo, hay dos factores claros que determinan el alto porcentaje de decepción de los alumnos:

1.- La carrera es un cagarro, y lo siento por la palabra tan vulgar, pero necesito expresar mi desprecio por el programa tan infantil que tiene esta titulación en la inmensa mayoría de Universidades de este país. En eso el grupo de Tuenti tiene razón, estudiamos un batiburrillo de cosas de otras carreras con la coletilla de "Aplicada al Turismo" (y Educación se queda tan pancha, olé).

2.- La gran mayoría de los alumnos que se meten a Turismo lo hace sin tener conocimientos de qué va ni la carrera, ni la profesión, ni nada. Son alumnos rebotados por falta de nota para lo que querían cursar, jóvenes que van a la Universidad por ir y quieren sacarse un título "asequible" o muchos que piensan que nada más que se dedicarán a viajar o a cualquier cosa que poco tendrá que ver con lo que de verdad se van a encontrar.

Bien, he de decir que yo me metí en Turismo sin conocimiento de causa (ver primer Post con la historia completa de cómo llegué aquí, no quisiera repetirme) y por eso precisamente creo que puedo hablar desde una buena perspectiva de cómo se lucha en Turismo y qué hay que tener para poder disfrutar de un sector tan difícil.

Lo primero es vocación. Creo que para trabajar aquí se necesita especialmente el factor vocación. No todo el mundo puede aguantar cara al público, no todo el mundo soporta los horarios del sector, el trabajar en festivos, el poco reconocimiento, los salarios bajos, los pisotones y enchufazos...

Pienso que para trabajar en Turismo, y estar agusto y medianamente feliz, tienes que QUERER esta proefsión (no digo amar porque quizá suene exagerado, no creo que todo el mundo que trabaje aquí con algo de ganas AME el Turismo). Tiene que haber algo en ti que te empuja, que te obliga a luchar aunque te hayan quitado ya hasta la espada, el escudo y la armadura. Algo que te anime a seguir, a investigar, tiene que despertarte la curiosidad. Tiene que levantarte una sonrisilla cuando lees datos positivos, cuando ves avanzar a tu empresa, cuando un cliente se va contento.

Si no has sentido algo de esto, alguna vez...creo que es el momento de replantearte tu vida profesional.

Y volviendo al tema de los recién titulados...bueno, he de decir que tuve suerte y conseguí un trabajo en Información Turística antes de acabar la carrera. Las prácticas no cuentan porque esas las hace todo el mundo en empresas del sector...pero después de aquello he tardado la friolera de CUATRO AÑOS en volver a trabajar en Turismo. Cuatro años dando vueltas por otros sitios: Ocio, Comercio, Marketing... pero siempre pensando en positivo. "Esto tiene que ver con lo mío en cuanto a que me aporta experiencia en atención al cliente, experiencia en ventas...."

Es lo que recomiendo a todo aquel que no haga más que dar vueltas por todos sitios menos por donde quiere estar. En el Turismo, amigos míos, CUALQUIER profesión os servirá como experiencia. Quizá no a nivel de procesos de selección de personal, pero a nivel vuestro, a nivel PERSONA, cualquier experiencia por lejana que sea al mundo de los hoteles o los viajes es válida. Yo he vendido colchones durante seis meses cobrando una miseria, ¿y qué saqué en claro? Que el día que el director de mi hotel quiera cambiar las camas ahí podré estar yo para asesorarle y aportar valor. ¿Una chorrada? Puede, hasta que llegue el día de renovar mobiliario ;p

Pensad así, paraos a pensar en qué os puede beneficiar el trabajo que estáis haciendo. Si yo he podido sacar algo de vender colchones, creo que el resto no lo tendrá muy difícil, ¿no?


Y después de cuatro años danzando por todos lados, al fin acabo en un hotel pequeño y familiar trabajando. Para mi es un sueño. El hotel podrá ser de baja categoría, los sueldos como siempre, la organización un poco desastrosa y los dueños un poco extraños...pero ahora estoy viviendo un sueño. Por primera vez en bastante tiempo voy a trabajar con ganas. No me importa llegar un poco antes ni salir después de mi hora. Tengo verdaderas ganas de aprender, aunque me dé muchos días dolor de cabeza. Quiero gritar mis ideas y quiero llevar el hotel a lo más alto y cuidarlo como si fuera mío.

Muchos me tacharían de idiota, que no debería sacar la patita de la línea de mis obligaciones, que no me pagarán por ello ni probablemente digan gran cosa sobre mi trabajo. Que si la empresa no me regala nada, por qué iba yo a regalarles media hora diaria entrando antes y saliendo después.

Gente, cuando llevéis diez o quince años en esto, creo que ya estaréis en buena posición para exigir algo. Mientras tanto..."Sí, guana". No se trata de rebajarse y dejarse pisar o explotar de manera flagrante, se trata de hacer pequeñas y discretas concesiones. Estamos aprendiendo, tenemos que absorber conocimientos como esponjas. Tenemos que verlo, tocarlo y experimentarlo todo (tunos de noche, día, tarde, festivos, días de alta y baja ocupación, hacer desayunos, poner toallas y cambiar bombillas). El objetivo de los recién titulados es APRENDERLO TODO. ¿Por qué? Muy sencillo. En muchos hoteles, y en especial los pequeños, si sabéis hacer de todo de todo, acabaréis por adquirir un estatus muy conveniente: os convertiréis en imprescindibles.

Ese es el objetivo. Que cuando piensen en alguien para hacer una tarea, sea en ti, y que cuando te den vacaciones o piensen en despedirte, te echen de menos, vean que les haces falta porque sin ti la mitad de las cosas no se hacen.

Esto es doblemente positivo, primero por lo que he dicho justo arriba: la organización te necesita. Y lo segundo porque, aunque te encuentres con empresas poco agradecidas que les dé igual darte la patada o no, habrás adquirido otra cualidad muy valorada: polivalencia. Sobretodo en hoteles, si puedes hacer el papel de recepcionista, camarera, camarera de pisos, mantenimiento, comercial, administración....¿por cuánto se han multiplicado tus posibilidades de seguir trabajando?

Sí, es un fastidio hacer el trabajo de cinco personas cobrando como sólo una. Lo sé, lo estoy viviendo ahora mismo. Repito que no hablo desde la nube, ni desde fuera, estoy hablando desde dentro y desde el presente...no te quiero contar lo pesada que seré en el futuro :D

Con este párrafo, sobretodo, me dirijo a aquellos que no tienen la preocupación encima de poder comer todos los días y que los recibos no les coman. Si puedes permitirte el lujo de dejar trabajos donde el ambiente te perjudica o donde ya no puedes aprender nada más...¡aprovechalo!¡Explora, experimenta, prueba, haz que explote!¡Ensayo-Error!¡Ensayo-Error!¡Ensayo-Error! Trabaja en tu ciudad, busca amigos para hacer una expedición veraniega para trabajar en la costa...¡o para ir a otro país! Da miedo, mucho miedo y cuesta bastante dinero hasta que consigues sacar beneficio. Pero aquí no estamos hablando de currículum, estamos hablando de experiencia de vida, que es lo que realmente te va a valer el día de mañana.

Para aquellos que ya han pasado a otro "nivel de vida" y no pueden permitirse el lujo de coger la mochila al hombro...bueno, se puede ir, pero bastante más despacito. Lo que a un estudiante libre le cuesta un año, a los que ya tenemos ataduras nos puede costar cinco. Lentos pero seguros, sin duda.

Y por si alguien tiene la mosca detrás de la oreja porque he dicho que la experiencia vale más que el currículum lleno de títulos...vamos a ver, que una cosa quede clara. Da igual que tengas treinta años de experiencia si jamás has pasado de hacer check-in, check-out y otras tareas básicas. Hay que estudiar porque muchas cosas no las puedes saber sólo con experiencia. Los libros son puertas y ventanas que nos muestran cosas nuevas y distintas, que nos ayudan a descubrir nuevos métodos para trabajar. Pero además del libro tienes que vivir lo que plantea, tienes que vivir un departamento de pisos para comprender el dibujo donde te explica cómo colocar la sábana bajera.
Es como si vieras en un libro cómo montar en bicicleta, fueras un experto en técnicas para ganar velocidad, subir cuestas o circular en la ciudad...pero jamás hubieras montado una. El día que coges esa bicicleta, parece que todo lo que has aprendido no sirve. No sabes circular con ella, te caes, no llegas a los pedales o no consigues mantener el equilibrio. Tienes pánico a los coches, el casco de protección te molesta y no entiendes los cambios de marcha.

Pero claro, la pregunta del millón es: ¿cómo consigo yo una bicicleta en la que montar? O lo que es lo mismo, ¿cómo consigo un trabajo en el que ganar la tan ansiada experiencia? Bien, he de decir que lo más difícil, y en esto coincide mucha gente, es ganar el primer año. Después de eso acceder a algunos puestos aún estará vetado, pero lo más duro del camino ya estará andado. Cómo conseguirlo depende mucho de las circunstancias de cada uno, no sabría decir una fórmula ya que esto del empleo es la ciencia más inexacta que existe. Pero creo que el conseguir contactos, el hacerse notar, el labrarse un nombre aunque sea pequeño...ayuda. Y más ahora que con esto de internet es mucho más fácil. Aun con todo podéis encontraros con pegas para todos los gustos y que cueste más de lo normal encontrar algo.

Es normal, no desesperéis. El Turismo por desgracia es un sector refugio. Cualquiera puede hacer de recepcionista (ojo, pero no cualquiera puede hacerlo bien. Recordad la frase de la película de Ratatouille que tan a cuento viene: Cualquiera puede cocinar, pero sólo los audaces son grades Chefs). Por eso os encontraréis gente que lleva toda la vida trabajando en un mismo sitio, "rebotada" o porque no ha tenido otra opción y os está quitando el sitio (igual que ocurre con muchas empresas familiares donde nadie tiene preparación ni dejan entrar a nadie que la tenga). En vuestras manos queda el haceros imprescindibles o uniros a la horda de rebotados.

Personalmente, yo sigo mi viaje sin perder la ilusión de llegar algún día a mi destino.

0 turistas:

Publicar un comentario en la entrada